google.com, pub-1157132908734156, DIRECT, f08c47fec0942fa0 Skip to main content

Años antes de convertirse en una icónica estrella reconocida en todo el mundo por su radical fusión de hiphop y ritmos tropicales, Nathy Peluso hablaba con su madre sobre el hermoso disco de salsa que algún día llegaría a hacer.

Mi madre tiene mucha mejor memoria que yo“, se ríe la cantante desde su casa en Barcelona. “Decía que me haría un nombre para trabajar en un disco de salsa y que todo el mundo lo escuchara. Supongo que siempre fue uno de mis objetivos, y mis fans lo han entendido así desde el principio“.

El sueño de Peluso se ha hecho realidad, y de la mejor manera posible. Después de temas salseros como “Mafiosa”, “Puro veneno”, “La presa” y “Erótika”, ahora presenta Malportada, un EP de salsa compuesto íntegramente
en Puerto Rico.

Escucho salsa todos los días de mi vida, comenta entusiasmada. “Es como beber agua, porque me genera una reacción química en el cerebro. La salsa me transporta a un lugar espiritual, como un mantra. Como música, es un placer poder amplificarla y también reinventarla en diferentes contextos“.

Desde el melodrama exuberante de “Malportada”–un dueto con Beto Montenegro, vocalista de la banda indie venezolana Rawayana— hasta el patetismo tipo mini-ópera de “Que lluevan flores”, que incluye una cita sutil de “Juanito alimaña” de Héctor Lavoe y Willie Colón, los seis temas del EP muestran a Peluso en una forma vocal excepcional, al mismo tiempo que exhiben su conocimiento enciclopédico del canon afrocaribeño.

Te puede interesar ► Rosalía lanza su álbum más vanguardista y aclamado con ‘LUX’

Algunos temas recrean con una precisión asombrosa la decadencia intensa de la salsa sinfónica de finales de los años 70. Otros, como la febril “Ángel”, rinden homenaje al movimiento de salsa romántica de los 80, liderado por Frankie Ruiz y Gilberto Santa Rosa. Peluso trata ambos estilos con el mismo respeto.

Nathy Peluso sigue reinventándose

El anterior álbum de Peluso, Grasa, fue una declaración de intenciones de una diva latina afincada en España cuya imaginación musical no conoce límites. En contraste, Malportada se siente enfocado, evocando su profundo amor por un género que se niega a morir.

Visualmente, veo este EP como un disco de hiphop“, afirma. “La salsa es cruda y apasionada. Es la música de lo indomable y lo indestructible”, añade, haciendo una referencia a un álbum atemporal de Ray Barretto.

Siempre he sido una rebelde, una malportada. La gente ha intentado educarme y corregirme, siempre sin éxito. Pero ese lado salvaje de mi carácter me ha llevado por los caminos más extraordinarios, quizás no los mejores, pero sí los que necesitaba recorrer“.

Hace una pausa para reflexionar, y luego añade con una sonrisa: “Este EP representa la forma en que defiendo mi lugar en esta industria como artista y como mujer. Rompiendo todas las reglas y actuando de la manera que sentía correcta. Ser rebelde siempre ha sido mi bandera”.