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Hay cicatrices que el tiempo no puede borrar y Bogotá está a punto de reabrirlas todas de un solo golpe. El próximo 17 de julio, el Simón Bolívar dejará de ser un simple parque para transmutar en el epicentro de un sismo histórico.

El mítico Concierto de Conciertos regresa a casa para celebrar sus 38 años de legado inquebrantable y esta vez lo hace aniquilando la tiranía del escenario tradicional con una imponente estructura de 360 grados que se erigirá para deleitar a la multitud en un show inmersivo, donde no habrá punto ciego ni ruta de escape. Consigue tus boletas aquí.

La colisión de las leyendas

La alineación de esta entrega es un choque calculado a la perfección; una mezcla particular donde el rock, el pop, el ska y el reggae convergen en un espacio para todos. La noche estará comandada por la poética profunda de Manuel Medrano, actual icono del pop colombiano; y por Beto Cuevas, voz eterna que lleva tatuada en sus cuerdas vocales la edad de oro del rock en español.

A su lado, el ataque a la memoria será implacable. El dúo español Ella Baila Sola revivirá la magia acústica de los noventa, mientras que los argentinos Los Cafres y La Mosca se encargarán de inyectar ese ritmo que ha hecho sudar a estadios enteros.

La insurrección aterrizará desde México con el mestizaje furioso de Maldita Vecindad, dejando el terreno arado para que Kraken, la bestia magna del rock nacional, dicte su habitual cátedra de fuego y libertad.

El giro de tuerca y la catarsis

Y como todo gran aquelarre exige una carta inesperada, el cartel esconde un as bajo la manga que rompe cualquier molde: Espinoza Paz. El ídolo del regional mexicano aterriza para romper los prejuicios de la industria, comprobando que el dolor cantinero y la balada sangrante tienen un asiento reservado y legítimo en esta comunión ecléctica.

Más que una simple suma de artistas, esta nueva encarnación del Concierto de Conciertos es un pasaporte a la catarsis colectiva. Con un montaje de calibre mundial y zonas diseñadas exclusivamente para exacerbar los sentidos de los fans, la historia advierte que la boletería se acabará en cualquier momento.

Los himnos que nos enseñaron a gritar están de vuelta en casa y tú no te lo puedes perder.